martes, 7 de julio de 2009

El lenguaje transgrendido y fiero de José Donoso

José Donoso: El Mocho, novela, 1997

El lenguaje transgrendido y fiero de José Donoso

por Iván Segarra Báez


José Donoso nació en Chile en 1924 y vivió en España desde el 1967 hasta el 1981 cuando regreso a su país. Es una de las figura centrales del boom latinoamericano, quién se destacó al escribir su maravillosa novela "El obsceno pájaro de la noche". Recibió varios premios importantes entre ellos El premio Mondello en Italia y el Premio Roger Caillois en Francia y murió en diciembre de 1996 sin ver la publicación de su última novela, de la cual comentaremos brevemente el fragmento 16 que se encuentra en las páginas 92 a la 94 de la edición de Alfaguara.

Nuestro análisis gira en términos de su léxico y no es justamente un minucioso estudio. Hemos tomado los fragmentos que a nuestro gusto literario le han parecido más logrados y lógicos para ir sobre el texto y buscando esas palabras claves que sirven y sostienen el mismo texto dentro de un intertextualidad entre docilidad y marginación, entre transgresión y trangredidos, entre tedio y oración incurable de la palabra: sexo, pichito y Antonio macho/ Elba puta, sin ser puta, que es, golpeada y asqueada en su propia sexualidad.

El fragmento comienza con múltiples palabras claves que se van subcribiendo al texto y señalando subtextos que se suman al texto principal que es la escena cuando Elba y Antonio acaban de hacer el amor; y la mujer contempla su cuerpo, su sexo, su liberación manchada con un acto no procurado por ella y del cual, no goza nada, sólo el macho Antonio goza y disfruta, ella no se puede mover, ella tiene que ser sumisa, mujer puta sin ser puta como las otras, pero él la desea puta en la cama, pero no puta en la vida, ella tiene que someter su pensamiento de mujer al pensamiento del hombre que lo domina todo. El hombre domina aún estando en la cavernosa mina honda. Pues Elba dice este fragmento cuando está sola en casa y el hombre no ha llegado de la mina. Ella divaga en su propia vida, en su trangresión de mujer violada y deseada, que tiene un amanate anhelante. El que era conquistador terminó conquistado, y la mujer víctima se convierte en victimaria sexual del culto que no muestra los rostros, sino los cuerpos y cómo los cuerpos se convierten en objetos que rodean a la que hurga en sus propios pensamientos sola y sin marido.

Los nombres del fragmento tiene una divagaciones un tanto nostalgicas. Elba podría derivarse de Alba; Antonio o Toño se puede asociar con el toro o becerro macho que vela por su territorio y, del cual, el brillante don Abelardo Diaz Alfaro escribió uno de los más grandes cuentos criollista en el Puerto Rico de los años 1940 (El Josco), don Iván y su familia, nos hace recordar aquel emperador de Iván el terrible y Aristides uno de los escritores griegos de la Grecia antigua. El texto se cierra cuando sale el crepúsculo. La honda mina guarda una correlación con la noche y con la vida de los personajes, su sexualidad, marginalidad, depravación, virginidad mal dirigida y falta de cultura en un submundo donde el falo, el machismo, la violencia y la desesperación de las putas de la minería socavan a la Elba que no puede ser Alba y levantarse blanca con la luz, sino viendo su cuerpo después de ser ultrajada en cuerpo y alma por su Toño (Antonio), quién no la respeta y quién es además un machista en toda su potencia, quien goza de las mujeres prostitutas cuando le vienen las ganas y la mujer tiene que aceptarselo. Pero la mujer le monta los cornelius cuando se vuelve tan trangresora como su marido al tener un amante, entonces se siente sucia.

El análisis léxico del fragmento se leerá de la siguiente manera:

[ Amor- cuerpo-desentumecerse- bofetada-mujeres putas-docilidad-transgresión-amante anhelante- honda mina- caídas- cavar- extrañas- conquistador conquistado (ella transgrede al hombre, Antonio invadido por Elba)- circulo de chacharas femeninas- Antonio odia- Antonio violento- Arístides sucio, sucio conmigo y degradado- el y yo deseándonos- ambos aceptamos el desprecio- Elba no me digas´don´, dime ´mi pichito rico¨´ ]

Entre el lenguaje de la escritura y el de los símbolos miles de sugestiones quedan en esta breve novela de José Donoso, quién nos sumerge en un submundo de la cultura depravada pero gosoza que agita a todos los lectores desde las múltiples lectura que se pueden hacer de esta última novela de José Donoso.


Iván Segarra Báez nació en Caguas, Puerto Rico en 1967 ha publicado cuatro libros de poemas y dos novelas. Ha viajado a Argentina, Francia y Estados Unidos. Es maestro de español y escritor de poemas y narrativa.


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